Brigitte Burchartz,
Terapia Psico-Corporal Núcleo y Movimiento®
Presentamos el caso clínico de un lactante cuyo desarrollo había sido normal durante sus primeros cuatro meses de vida y que, tras recibir sus primeras vacunas, comenzó a presentar crisis epilépticas.
Después de un mes de hospitalización, pruebas diagnósticas y tratamiento farmacológico, el niño había experimentado una profunda regresión del desarrollo. Había perdido el interés por su entorno y presentaba una marcada desconexión visual, emocional y relacional, incluso con sus padres, mostrando signos compatibles con una regresión autista.
El caso fue abordado desde una perspectiva multicausal, considerando tanto la proximidad temporal entre la vacunación y el inicio de las crisis como el antecedente de un nacimiento mediante ventosas y la posible influencia de experiencias traumáticas tempranas.
A los seis meses comenzó el tratamiento mediante Terapia Psico-Corporal Núcleo y Movimiento®, orientado a la reparación de los traumas de nacimiento y a favorecer la reorganización corporal, emocional y relacional.
Tras ocho sesiones no se habían registrado nuevas crisis epilépticas. Después de catorce sesiones, el niño había recuperado progresivamente el contacto con sus padres, el interés por el entorno y un desarrollo psicomotor acorde con su edad, comenzando a gatear y recuperando su evolución.
En los controles médicos posteriores se mantuvo la ausencia de crisis y se inició una retirada progresiva de la medicación antiepiléptica. A los dos años y medio ya no precisaba tratamiento farmacológico.
El seguimiento a largo plazo mostró una evolución completa y sostenida: años después, el niño continuaba sin crisis epilépticas, sin signos de autismo y con un desarrollo normal.
Este caso invita a reflexionar sobre el abordaje multicausal de la regresión del desarrollo infantil y sobre el posible papel de la intervención psicocorporal temprana en procesos de recuperación tras acontecimientos médicos adversos.
